Madera
La madera es un material renovable, higroscópico y anisotrópico, ampliamente utilizado en la construcción de viviendas de hasta tres pisos (e incluso más en proyectos específicos), debido entre otras cosas por la rapidez. En Chile, representa aproximadamente el 18% de las edificaciones existentes, en tanto en EEUU y Canada son el 94 y 95% respectivamente.
Gracias a sus excelentes propiedades sísmicas, térmicas y a su bajo peso, se emplea tanto en estructuras de muros como en cerchas de techumbre. Las especies más utilizadas son el pino radiata (insigne) y el pino Oregón.
Para la construcción, la madera debe estar seca, con un contenido de humedad entre un 13% y un 18%. Si se utilizan piezas verdes o húmedas, estas pueden contraerse o deformarse durante el proceso natural de secado, afectando la calidad de la obra.
Existen maderas tratadas contra insectos, hongos y humedad. Sin embargo, según mi experiencia, no siempre son la mejor alternativa para muros o aplicaciones exteriores, ya que muchas veces no presentan el nivel de secado adecuado y tienden a torcerse. En estos casos, prefiero utilizar productos protectores aplicados directamente sobre la madera seca.
La madera también puede utilizarse como pilares y vigas, soportando importantes cargas de compresión. Además, permite una construcción rápida y facilita futuras modificaciones de instalaciones o muros.
Otro de sus beneficios es su aporte estético, ya que se utiliza frecuentemente como revestimiento interior y exterior en viviendas y cabañas, entregando una sensación de calidez y confort.
Mediante procesos de laminación, es posible fabricar elementos estructurales capaces de cubrir grandes luces. En cuanto a costos, el pino Oregón suele ser más caro que las estructuras de acero galvanizado, mientras que el pino radiata presenta valores similares.
Debido a su bajo peso, las construcciones en madera generalmente requieren fundaciones menos profundas que otros sistemas constructivos y, en determinados proyectos, pueden ejecutarse sobre pilotes de madera.

Hormigón armado
Cuando pensamos en edificios o en viviendas de gran tamaño, uno de los sistemas constructivos más utilizados es el hormigón armado.
Este sistema combina dos materiales con propiedades complementarias: el hormigón, que posee una gran resistencia a la compresión, y el acero de refuerzo, que aporta resistencia a la tracción. Gracias a esta combinación, es posible construir estructuras seguras, duraderas y capaces de soportar las exigencias sísmicas de nuestro país.
El hormigón puede ser suministrado por empresas especializadas, asegurando una mezcla homogénea y con las características requeridas para cada proyecto. Las enfierraduras, por su parte, generalmente se fabrican y montan en obra, siempre bajo el diseño y cálculo de un ingeniero estructural.
Principales ventajas
✅ Permite construir estructuras de gran altura y grandes luces.
✅ Excelente comportamiento frente a los terremotos.
✅ Buena resistencia al fuego.
✅ Terminaciones de alta calidad y una gran vida útil.
Algunas desventajas
⚠️ Su costo por m² puede ser considerablemente superior al de una construcción en seco.
⚠️ Requiere mano de obra especializada.
⚠️ Las modificaciones posteriores suelen ser complejas y costosas.
⚠️ Su ejecución se desarrolla principalmente en entornos urbanos.
No existe un sistema constructivo perfecto; cada uno tiene ventajas y limitaciones. La elección adecuada dependerá del proyecto, del presupuesto y de las necesidades de cada cliente.

Albañilería
Para muchas personas, la sensación de solidez y seguridad de una vivienda está directamente relacionada con los materiales utilizados en su construcción. En esta ocasión, compartiré brevemente mi opinión sobre las viviendas construidas en albañilería.
Al optar por este tipo de construcción, es importante considerar que los tiempos de ejecución suelen ser mayores en comparación con los sistemas de construcción en seco. Esto se debe entre otras cosas, a que la fundación requiere excavaciones más profundas, los muros, tanto perimetrales como interiores, incorporan pilares de hormigón armado, así como refuerzos estructurales en vanos de puertas y ventanas, la altura de un muro por día no debe sobrepasar las diez u once hiladas, todo esto aumenta el tiempo de ejecución.
Una de las principales ventajas de este sistema es su versatilidad, ya que permite desarrollar diseños con voladizos importantes, amplios espacios interiores, muros curvos y diversas soluciones arquitectónicas.
Además, los acabados interiores suelen ser más resistentes y uniformes, ya que no requieren el uso de placas de yeso-cartón cuyas uniones, con el paso del tiempo, pueden hacerse visibles. Desde mi punto de vista, la albañilería es una excelente alternativa para proyectos ubicados en zonas urbanas o en lugares que cuentan con suministro estable de agua y electricidad.
Sin embargo, como todo sistema constructivo, también presenta algunas desventajas, por ejemplo, la aislación térmica no es muy buena por lo que requiere de medidas paliativas, realizar modificaciones posteriores, como ampliar una ventana, incorporar nuevos puntos eléctricos o sanitarios, o modificar la distribución de los muros, suele ser más complejo y demandar más tiempo que en una construcción en seco. Asimismo, en sectores con acceso limitado al agua, los costos de ejecución pueden aumentar considerablemente.

Perfiles de acero galvanizado
Desde hace años, tanto en Chile como en el resto del mundo, las personas buscan soluciones más rápidas y eficientes, y la construcción no es la excepción. Hoy quiero compartir algunas características de la construcción en seco con perfiles de acero galvanizado, un sistema cada vez más utilizado en proyectos habitacionales y comerciales.
Entre sus principales ventajas destaca la rapidez de ejecución. Puede construirse sobre radier o pilotes, y permite prefabricar muros y cerchas en un taller para luego transportarlos a la obra, siempre que el diseño lo permita. Además, su montaje es relativamente sencillo, lo que facilita la capacitación de los equipos de trabajo.
Otra ventaja importante es su flexibilidad. Las modificaciones para incorporar ventanas, puertas o nuevos espacios interiores son más simples de realizar, al igual que los cambios o ampliaciones de instalaciones eléctricas y sanitarias. También ofrece un buen desempeño térmico gracias al espacio disponible entre los perfiles, donde se puede incorporar aislación adecuada. Con un correcto cálculo estructural, es posible desarrollar edificaciones de hasta tres pisos.
Como todo sistema constructivo, también presenta desafíos. Para lograr grandes luces o espacios abiertos suele requerir el apoyo de elementos estructurales adicionales, como perfiles de acero de mayor resistencia. Asimismo, cuando se utilizan placas de yeso-cartón en interiores, la calidad de la terminación dependerá en gran medida de una correcta ejecución de las juntas. Es fundamental contar con un buen sistema de anclaje al radier o fundación, y considerar que algunos revestimientos exteriores pueden tener un costo mayor, ya que deben ser compatibles con los movimientos propios de la estructura para evitar fisuras con el paso del tiempo.
En mi experiencia, la construcción con perfiles de acero galvanizado es una excelente alternativa para quienes buscan rapidez, precisión y versatilidad, siempre que el diseño y la ejecución se realicen de manera adecuada.

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